Tocando fondo

La gordura, la obesidad o "esos kilitos de más"  son mucho más que un tema estético, no es nuevo.  Después de tantos años el asunto se reduce a encontrar el por qué para algunos se convierte en una tarea titánica esto de poder bajar de peso (tema que no es esencial) y sentirse saludable y a gusto consigo mismo.  Cuando hablo de tarea titánica me refiero a que siempre hay un desencadenante que nos pone ante la necesidad de prestar atención a nosotros mismos, sentimos que tocamos fondo y llega una sensación de que "peor no podemos estar".  En algunos casos se tratará de algunos kilos pero en otros puede ser un número que asusta, sin embargo, en cualquiera de los casos, sin voluntad no se bajan ni 5 kilos ni 100.

Por lo general la desesperación llega ante algún evento particular en nuestras vidas que nos somete al brote de la vidriera, queremos bajar de peso cuando vienen las vacaciones, cuando se casa alguna amiga, cuando vamos a conocer a alguien, etc.  En cualquiera de esos casos me queda la leve sensación de que el foco está puesto en la mirada ajena y no en la propia que es la que más debería importarnos.

Vamos a ese punto!  Es absolutamente tensionante pensar que lo que queremos lograr reside en cómo nos van a ver los demás.  En lo personal no creo que nadie vaya a quererme menos o más de acuerdo a como me vea más adelante luego de este camino que emprendí con suma seriedad y amor, sin embargo hasta ayer creo que me interesaba más verme bien por los "otros" que por mi misma, aunque nunca fuera a admitirlo o reconocerlo.  No se trata de psicopatías sino de mecanismos de defensa y también, por qué no, de autoprotección porque como dijo Alejandro Jodorowsky  "La gordura es crear un búnker alrededor de un alma que temen que le den en la herida que ya tiene."

No existen los milagros en estos temas pero sí tenemos algo que nadie tiene, la posibilidad de mandar sobre nuestros cuerpos y mentes.  Va a costar pero va a tener un resultado fabuloso.  Va a doler un poco el cuerpo, va a hacer ruidito el estómago a veces (si estás acostumbrado o acostumbrada a comer cantidades industriales) y las comidas adictivas se te van a pasear por la cabeza muchas veces simplemente porque no nos permitimos transformar lo saludable en atractivo.

Con este blog intentaré proponerte metas para que vayamos juntos/as en ese camino.

Es necesario que tengas en cuenta algunos puntos elementales:


  1. Buscá un o una nutricionista que te haga sentir a gusto.
  2. Descansá bien.
  3. Poné toda tu atención en tu conducta y en tenerte paciencia.
  4. Amigate con frutas, verduras y líquidos.
  5. Comé de TODO un poquito porque esto NO es un castigo, es un PROYECTO.
  6. No sientas culpa cuando ingieras algo que no te sirve en este plan, sólo hay cosas en las cuales trabajar con mucha voluntad.
  7. Cada día es una oportunidad.
Con todo esto vamos a estar listos para comenzar esta nueva etapa.

Recordá que muchas veces la comida (casi siempre) está ligada a emociones.  Muchas personas perdieron a sus seres queridos, perdieron un trabajo, fueron abandonadas, se acabó una relación y terminan buscando en la comida un refugio.  Un comportamiento similar al de las drogas e igualmente dañino, pero esta prueba es sólo eso y si le ponés ganas vas a poder cumplir tus pequeñas metas.  Esto no va a ser de un día para otro pero vas a lograrlo y cuando te salgas de tu objetivo no sientas que arruinaste todo, vas a estar intentándolo constantemente y eso va a forjar tu carácter!

Mi meta son 20 kilos, es lo que me ha indicado una nutricionista, pero mi plan es entrenar fuerte para poder sentirme más atlética por lo cual, quizás no baje 20 kilos porque los músculos pesan mucho así que a no obsesionarse con la balanza y a enamorarse del proceso que te va a hacer sentir mejor día a día.


Si hay hambre entre medio, fruta!  

VAMOS, QUE SE PUEDE!
Los leo!


Comentarios